Desde la madrugada del martes, la incertidumbre se ha apoderado de Washington D.C. tras difundirse reportes sobre un presunto operativo federal dirigido a trabajadores migrantes, especialmente repartidores de comida en motocicletas. La alerta ha generado preocupación en escuelas, restaurantes y zonas residenciales, donde activistas y residentes han organizado acciones de apoyo y protección.
Uno de los escenarios más tensos se vive en una escuela pública, donde padres y madres han formado un muro humano para impedir el ingreso de agentes migratorios, buscando evitar que los niños sean testigos de escenas potencialmente traumatizantes. “Esto puede ser muy traumatizante para los niños, algunos tienen apenas tres años. Aquí somos como una familia”, expresó una madre visiblemente afectada.
Mientras tanto, en las calles de la ciudad, la actividad habitual de repartidores de comida ha disminuido drásticamente. Zonas que solían estar llenas de motociclistas ahora lucen desiertas, reflejando el temor de quienes temen ser interceptados en medio de sus labores diarias. Según portavoces comunitarios, el operativo estaría enfocado en repartidores que trabajan para plataformas digitales, un grupo especialmente vulnerable por la naturaleza visible de su trabajo.

En redes sociales, usuarios reportaron la presencia de agentes en restaurantes, áreas residenciales y cercanías de escuelas, aunque hasta el momento, las autoridades federales no han emitido un comunicado oficial confirmando la existencia del operativo. El único arresto confirmado corresponde a un hombre cuya identidad no ha sido revelada.
La incertidumbre también ha comenzado a impactar a los negocios locales, particularmente aquellos que dependen de servicios de entrega a domicilio. Con numerosos repartidores optando por quedarse en casa ante el temor de ser detenidos, los restaurantes podrían enfrentar pérdidas económicas inmediatas.
Hasta ahora, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ha confirmado ni desmentido si se trata de una redada masiva ni cuánto tiempo podría durar el operativo. Mientras tanto, la comunidad migrante permanece alerta, organizando redes de apoyo y asesoría legal para enfrentar la incertidumbre y proteger a sus familias.
