El conflicto en Oriente Medio ha alcanzado un nuevo nivel de escalada militar luego de que Israel anunciara la destrucción total de la infraestructura hutí en el aeropuerto internacional de Saná, en Yemen. Los bombardeos, que incluyeron objetivos estratégicos como el puerto de Hodeida, fueron ejecutados en represalia por el reciente lanzamiento de un misil hutí que impactó cerca del aeropuerto Ben Gurion en Tel Aviv, hiriendo a cuatro personas.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que los ataques se llevaron a cabo por segunda vez en menos de 24 horas, argumentando que las instalaciones civiles hutíes están siendo utilizadas con fines militares. Entre los objetivos destruidos se encuentran centrales eléctricas, una fábrica de hormigón utilizada para infraestructura bélica y otros centros logísticos clave. Israel instó a los civiles a evacuar de inmediato el aeropuerto de Saná, que quedó fuera de operación tras la ofensiva.

En respuesta, los hutíes acusaron a Israel de “cruzar una línea roja”, advirtiendo sobre una represalia inminente. A través de un comunicado, el portavoz Nasruddin Amer reiteró el apoyo a Palestina y prometió intensificar los ataques contra Israel, responsabilizándolo por la guerra en Gaza y los bombardeos en Yemen.
En el puerto de Al-Hudayda, seis explosiones estremecieron la zona, mientras columnas de humo y el sonido de ambulancias evidenciaban la magnitud de los daños. Testigos en Bajil, al noreste del puerto, reportaron escenas de fuego y destrucción tras el ataque a una fábrica de cemento, uno de los puntos considerados estratégicos por Israel.
A pesar de las acusaciones hutíes, un vocero de defensa estadounidense negó la participación de Estados Unidos en los bombardeos israelíes, aclarando que las acciones del lunes no forman parte de la “Operación Rough Rider”, una campaña militar norteamericana destinada a proteger la navegación en el mar Rojo. Sin embargo, fuentes estadounidenses confirmaron bombardeos paralelos el lunes en Saná, manteniendo el anonimato debido a la clasificación de las operaciones.

En un contexto de creciente tensión, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu prometió responder con firmeza a cualquier agresión contra territorio israelí, decisión que coincide con la aprobación de una ampliación de la operación terrestre en Gaza, marcando un nuevo punto de inflexión en un conflicto regional que parece lejos de encontrar tregua.
Mientras tanto, el puerto de Al-Hudayda, fundamental para el suministro de alimentos en medio del conflicto civil en Yemen, sigue siendo un punto estratégico para ambas partes, intensificando la lucha por el control de las rutas de entrada de armamento y recursos humanitarios.
